La revaluación del peso, un fenómeno inseguro
Aunque muchos sacan provecho con la revaluación del peso, la economía del país se ve afectada y el desempleo se incrementa. Economistas y comerciantes, consideran que es urgente que la moneda se estabilice.
Según cifras del Banco de la República, durante el 2010, el dólar se ha devaluado en 168,84 pesos, fortaleciendo la moneda colombiana. Como consecuencia, se presenta un incremento en el desempleo, que al finalizar el tercer trimestre del año, se ubico en un 11,5 por ciento según el DANE, además de otros efectos, como empresas que han quebrado porque no logran competir, donde uno de los sectores que se ve más afectado es el floricultor, esto explica que este año se hayan despedido 5.500 empleados, dato expuesto por la Asociación Colombiana de Exportadores de Flores (Asocolflores).
Factores de la revaluación del peso
La inversión extranjera aunque es sinónimo de confianza, es un factor que ha llevado a que el peso se revalué. Juan Gonzalo Arboleda, decano de la Escuela de Ciencias Estratégicas de la Universidad Pontifica Bolivariana (UPB), explica que “en los últimos nueve años ha llegado fuerte inversión extranjera al país y en la medida que aumenta la inversión extranjera, aumenta la oferta de dólares, cuando esto pasa, el precio del dólar baja y surge lo que llamamos revaluación”.
Aparecen también los llamados capitales “golondrina”, que son los que llegan al país y permanecen muy poco tiempo, como lo explica Arboleda “son capitales que se quedan aquí aprovechando las altas tasas de rentabilidad y después se van, lo que genera aún más, que haya una apreciación en el peso”.
Por su parte, el economista Francisco Javier Aguirre Echavarría agrega como factores de la revaluación del peso el gasto público del gobierno y el déficit fiscal que se financian con deuda externa”.
La revaluación del peso es entonces un fenómeno que genera efectos negativos en la economía colombiana, debido a que estimula la importación de productos y servicios, logrando que la productividad nacional sea cada vez menos competitiva dentro y fuera del país, lo que obliga a los productores a optimizar sus productos, o de lo contrario salir del mercado generando desempleo y como consecuencia inmediata más pobreza.
El efecto directo
Este fenómeno beneficia a los importadores en la medida que al fortalecerse el peso frente al dólar, el capital de trabajo es mayor y si se compra en el exterior a menor precio para venderse en Colombia al mismo, las ganancias van a ser mayores.
Pero cuando las importaciones se abaratan se le crea más competencia a los productores nacionales. Al respecto, Arboleda expone que “en esa medida una revaluación implica productos del extranjero más baratos que entran a competir con nuestras empresas y al mismo tiempo tienen un efecto sobre el sector exportador colombiano”. La revaluación encarece los productos colombianos en el extranjero y los hace menos competitivos creando un efecto directo sobre el aparato productivo nacional.
Diego Armando Ramírez, importador de electrodomésticos argumenta que su negocio ha crecido en rentabilidad, y afirma que “los costos se han reducido, las ventas han aumentado porque se pueden ofrecer mejores precios y las ganancias son muy notorias”.
Por otro lado, Diana Patricia Arbeláez Zapata, gerente de Intex S.A, empresa dedicada a la importación de insumos para la confección, expone que aunque ha logrado sacar provecho de la revaluación, “generalmente la situación de la empresa termina equilibrándose, porque aunque se tiene más capacidad, los exportadores dejan de exportar, entonces las ventas bajan también”, y concluye: “En realidad la revaluación del peso no ha influido en el crecimiento económico de mi empresa”.
Desde el otro ángulo, Héctor Aristizabal Gómez, gerente de Aristgoms S.A., empresa dedicada en los últimos años a la exportación de relojes y productos ópticos, se ha visto en gran medida afectado con la revaluación, debido a que las ganancias se ven reducidas y la exigencia de sus clientes fuera del país es cada vez mayor. Para contrarrestar el efecto en la economía de su empresa, Aristizabal ingenió una estrategia que consiste en trabajar desde otro escenario que no toque el territorio nacional, el empresario expone: “Voy a operar desde Panamá, porque así compro en dólares y vendo en dólares, descargo en zona libre y hago la operación comercial; así no me afecta si se devalúa o se revalúa la moneda”.
Pero así esta sea una posible solución en las ganancias de algunas empresas, la economía colombiana sigue sufriendo las consecuencias, debido a que continúa el ingreso de dólares al país, lo que representa un crecimiento en la oferta del dólar y esto genera que la moneda norteamericana tenga menor valor en pesos, al respecto Aristizabal comenta: “En este caso la cura puede resultar más mala que la enfermedad, pero es la solución más rápida que encuentro para no dejarme afectar por la revaluación, aunque sé que de esta forma estoy contribuyendo a que a largo plazo se presente una mayor revaluación”.
Los sectores más afectados
El sector floricultor ha vivido en carne propia las consecuencias negativas de la revaluación del peso, en los últimos tres años se han despedido 18 mil empleados, y en el primer semestre del año se dejaron de recibir 200 mil millones de pesos según Asocolflores, además para los empresarios de este sector ha surgido la necesidad de realizar contratos de trabajo sólo para el momento en que se necesita.
Abelardo Salazar Gómez, gerente de Multiflowers Colors, empresa dedicada a la exportación de hortensias, asegura que se han afectado con la revaluación, porque las flores se venden a un plazo de sesenta días y cuando se recibe el pago, es con el precio que tenga el dólar en esa fecha, lo que “ha tenido completamente paralizado el crecimiento económico de la empresa, además del crecimiento del área de cultivo”.
Por otro lado, Salazar Gómez no entiende por qué si para las importaciones los costos se reducen, al importar los insumos para mantener los cultivos se presenta un aumento en los costos de la empresa: “Uno no se explica por qué si la mayoría de químicos son importados, en lugar de bajar han ido subiendo, esto es otro fenómeno, es increíble que un fertilizante que costaba U$2 hace un tiempo, ya esté costando U$2,20”, y agrega: “en este caso resulta mejor negocio importar los insumos para exportarlos que para que usarlos”.
Bajo estas circunstancias, las empresas dedicadas a la exportación de flores han tomado medidas para evitar cerrar los cultivos, Salazar, por su parte, afirma que una de las que ha encontrado MultiFlowers Colors, es tratar de mejorar el nivel de producción, despachando la flor en etapas previas, “no esperamos hasta que la flor esté totalmente madura, que es cuando la pagan mejor, pero en esta etapa se aumentan los costos, entonces es mejor venderla en etapas previas para reducir costos”.
Otra medida, ha sido la contratación de personal únicamente cuando es necesario, al respecto Salazar explica que “no se pueden contratar trabajadores permanentes, porque no hay trabajo permanentemente, entonces en la medida que hayan pedidos, se contrata la gente para cada etapa (cultivo, fumigación, mantenimiento, corte)”. Lo cierto es que esta medida genera más informalidad, y según cifras del DANE, en las trece Áreas Metropolitanas el 51,1 por ciento de los ocupados tienen un empleo informal.
Otro efecto
La productividad colombiana se encuentra también bajo presión, las empresas deben lograr producir la misma cantidad o más, pero así mismo reducir los costos. Como consecuencia de lo anterior, Arboleda argumenta que “muchas empresas bajan su nivel de producción y al presentarse más competencia hay reducción en las ventas, situación que en muchos casos obliga a producir menos para no obtener perdidas”.
Acciones emprendidas por el Banco de la República
El Banco de la República realizó en el mes de septiembre de este año compras de divisas en el mercado cambiario por US$240 millones, y en lo que va corrido del año ha realizado compras netas de divisas por US$ 1.840 millones.
Luego de evaluar los resultados de las estrategias de intervención, la junta directiva del Banco de la República decidió en el mes de octubre mantener la acumulación de reservas internacionales a través de compras diarias durante por lo menos cuatro meses por un valor de US$ 20.
Finalmente, mediante el reporte emitido por el Banco de la República a octubre de 2010, la junta directiva del Banco promete hacerle constante seguimiento a la situación cambiaria para intervenir siempre que sea necesario.
Gracias a la intervención del Banco de la República ha sido posible que las exportaciones hayan crecido en un 15,0 por ciento en relación con el año anterior, según cifras mismas del Banco. Según el DANE Las cifras del presente año, hasta el mes de septiembre, donde se registraron exportaciones por US$28.919,3 millones, superaron en un 21,2 por ciento a las del 2009.
Sin embargo, según Arboleda es muy complicado pensar en una solución a corto plazo para este fenómeno de la revaluación, y aunque el Banco de la República ha emprendido medidas, como la emisión de dinero y la compra de dólares, esto es algo que depende del contexto internacional, pero plantea que “otra medida podría ser que el gobierno revisará sus gastos e hiciera un ajuste fiscal”.
Como exportador, Salazar Gómez piensa que como una medida de emergencia frente al fenómeno, “el gobierno debería eximir a los exportadores de costos parafiscales, mientras se está dando la revaluación, y por otro lado debería intervenir regulando el costo de los insumos”.
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